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viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Hablamos de dinero?...¡Noooo, que me aburro!

Soy una firme convencida de que la educación financiera debe ser simple, fácil de entender y ¡divertida!

Bastante tenemos todos lidiando con los problemas del trabajo, los del dinero (que desaparece antes de finalizar el mes), con la crisis y con las arrugas que se nos van formando alrededor de los ojos con el paso del tiempo, para que encima tengamos que leernos una especie de "Biblia financiera" cuando tratamos de sacar mayor provecho a nuestros ingresos y lograr la tranquilidad económica.

Sí, quiero aprender a administrar mi dinero, hacerlo rendir al máximo, poder ahorrar y gastar dentro de mis posibilidades sin culpas, haciendo que esas posibilidades sean cada vez más amplias (y generosas) pero...

1) ¡No quiero aburrirme desde la primera página! Bueh, en realidad he sido amable porque, con los libros y contenidos que pululan por doquier, ¡uno se aburre ya desde el primer párrafo!

2) ¡No quiero necesitar la wikipedia para entender de qué me hablan! Vale, la jerga es la jerga, pero ¿realmente necesitamos hablar en plan difícil para explicar conceptos que en el fondo son muy simples?

3) No quiero que me expliquen  la crisis económica, los bonos, la prima de riesgo o las hipotecas subprime... ¡si no me pueden explicar cómo entender el contrato hipotecario de mi banco!

4) No quiero que me echen la culpa de que todos los problemas que tengo con mi dinero son por no haber conocido a los "gurúes financieros" ¡antes! y por no haber comprado sus cursos o libros. OK, sé que podía haberme preocupado hace tiempo por estos temas, que no debí endeudarme más allá de mis posibilidades ni confiar en los bancos sin averiguar de qué me hablaban antes de firmar, pero... ¿realmente es mía toda la culpa? ¿No sería más fácil si esos "gurúes" financieros me hablaran de igual a igual, sin esconderse detrás de un superventas que me cuesta un pastón y que encima tampoco entiendo después de comprarlo? ¿O que me regalen un "bocadillo de información" para después decirme que el menú completo cuesta un ojo de la cara?

5) No quiero que el gobierno o las instituciones públicas me digan que soy una "analfabeta financiera" y se gasten un dinero descomunal de mis impuestos en publicar información muy útil, ¡de manera sumamente sosa y aburrida! (Vamos, que no se animan a leerla ni las madres de los redactores).

Dicen que, si no puedes cambiar el mundo, empieza cambiando tú. Por eso hace ya un año y medio, exactamente, me puse manos a la obra y lancé la primera revista digital y ¡GRATUITA! sobre finanzas personales: MI DINERO: Tu Revista de Finanzas Personales.  En ella te hablamos de dinero sin jergas (vamos, como hablamos tú y yo todos los días), de manera simple y práctica. Te ayudamos a administrar tu dinero, a hablar del tema con tus niños, a llevar las finanzas de tu negocio y muchas más cosas, tal y como me hubiera gustado a mí que me las enseñaran largo tiempo atrás, cuando daba mis primeros pasos con la educación financiera (¡sí, yo también estuve allí!).

Aquí te dejo un  video de presentación (que me ha tocado hacer a mí porque nuestra revista es gratuita = cero ingresos para pagar a profesionales :-)).Y la revista la puedes encontrar en www.revistamidinero.com. 

Tal vez piensas "¡Qué pena no haberla conocido antes!". No te preocupes, siempre hay tiempo de cambiar y, además, ¡puedes descargarte los números anteriores y disfrutarlos poco a poco!

Y, la próxima vez que alguien te aburra con la "educación financiera", acuérdate de mí. ¡Entenderé muy bien cómo te sientes! 



Un abrazo.


Ps: ¡Ah, me olvidaba! Si te lees la revista y  te gusta... Ayúdanos a difundirla !! (Así seguirá siendo gratis y los problemas que tengo con mi marido porque no gano un duro... ¡valdrán la pena! :-))



















viernes, 28 de septiembre de 2012

¿Pesadilla o sueño? Tú eliges


Hola de nuevo!

Hoy quiero utilizar este espacio para una reflexión personal que deseo compartir contigo. 

El otro día tuve una pesadilla bastante desagradable pero, después de un análisis constructivo, logré aprender algo de la experiencia.

Estábamos mi hija de tres años y yo en nuestro coche, aparcado en una avenida muy transitada, y de repente ella se bajaba y echaba a correr a gran velocidad. Yo, des- esperada, intentaba salir del coche pero la puerta no se abría, mientras la observaba a ella, inmóvil en mitad de la avenida, rodeada de coches que pasaban a su lado, en ambas direcciones y a gran velocidad. Aunque mi cerebro canceló la pesadilla antes de que algo grave pasara, me desperté nerviosa, sobresaltada y con el corazón latiendo a ritmo vertiginoso (por darle un tono “poético” a una ta- quicardia descontrolada). La sensación en mi cuerpo era tan real como si mi sueño hubiese sucedido en verdad.
Independientemente del significado psicológico de la pesadilla, que ignoro (si alguien desea ilustrarme, bienve- nido sea), este suceso me hizo darme cuenta de que mi ce- rebro inconsciente no distinguía la realidad de la ficción, ya que mi cuerpo había reaccionado casi de igual manera que si hubiese sucedido en realidad. Entonces me pregun- té: Ya que pude engañar a mi cuerpo con “pesadillas”, ¿por qué no lo engaño mejor con sueños?

Muchas veces nosotros mismos nos creemos nuestras pesadillas, las mentiras que nos contamos a nosotros mismos, y reaccionamos en consecuencia. Nos decimos que siempre seremos pobres, que nunca tendremos dinero, que no podremos salir de este o tal agujero, y que el éxito siempre toca la puerta del vecino porque nosotros simple- mente no tenemos suerte.

Esas “pesadillas” se las contamos a nuestro cerebro inconsciente y él, como las “interpreta” como reales, hace que nuestro cuerpo actúe en consecuencia: nos sentimos caídos, desanimados, deprimidos, faltos de entusiasmo, sin energía, y un largo etc., que a lo único que nos lleva es a no hacer nada.

Entonces me di cuenta de que, si queremos cambiar nuestra vida, al menos la financiera, debemos olvidarnos de las pesadillas y empezar a contarle a nuestro cerebro nuestros sueños.

Esos sueños en los que somos exitosos, sin deudas, prósperos, trabajamos en lo que nos gusta, y un largo etcétera... 

Descubriremos que nuestro cuerpo también actuará en consecuencia, nos sentiremos más vitales, con más energía, entusiasmo, optimismo y confianza. Lograremos una nueva actitud que nos impulsará al movimiento, y te aseguro que, con la actitud adecuada y la actividad enfocada, no hay ningún sueño que no pueda convertirse en realidad. 

www.revistamidinero.com
Ahora te invito a que leas el Nro. 17 de MI DINERO: Tu Revista de Finanzas Personales, que te ayudará a cumplir tus sueños!!

Encuéntrala en www.revistamidinero.com

¡Buen fin de semana!