martes, 11 de marzo de 2014

 COMIENZA LA "GLOBAL MONEY WEEK"


Global Money Week alienta a niños y niñas en todo el mundo a unir sus voces, tomar acciones concretas y expandir su conocimiento y compromiso para con aquellos asuntos de su vida financiera que les son de mayor importancia. A través de eventos nacionales e internacionales, niños, niñas y jóvenes aprenden sobre cómo crear medios de vida sostenibles, obtener un empleo e incluso cómo empezar un negocio propio. Los niños, niñas y jóvenes se convierten en ciudadanos empoderados, que pueden tomar decisiones financieras acertadas, previniendo o rompiendo así, el ciclo de la pobreza.

Puedes seguir todas las actividades del 10 al 17 de Marzo en www.globalmoneyweek.com y en nuestra página de Facebook www.facebook.com/educacionfinancieraparatodos


NOTA: Y no te pierdas las actualizaciones de este blog, que esta semana se
 la dedicamos a la #Educación Financiera para Niños. 

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lunes, 3 de marzo de 2014

5 RAZONES POR LAS QUE NO DEBES INVERTIR TUS ÚLTIMOS AHORROS EN UN NEGOCIO


Frecuentemente me sorprendo con la cantidad de negocios (llámense pequeñas tiendas o emprendimientos) que abren a mi alrededor. De forma mucho menos grata, en menos de seis meses suelo descubrir que la mayoría ya no existen, muy pocos llegan al año y casi ninguno sobrepasa los cinco. 
Además de la tristeza que siento, porque soy una emprendedora nata y sé el esfuerzo que supone montar un negocio, aún me da más pena que la "ignorancia" sea una de las principales causas del fracaso.

¿Por qué hablo de ignorancia y no de crisis, mercado o falta de clientes?
Sencillamente, porque la mayoría de los emprendedores que inician una actividad ignoran lo que puede sucederles y, lo que es aún peor, IGNORAN que lo IGNORAN, valga la redundancia.

¿Qué quiero decir con esto? Con frecuencia he escuchado a muchas personas comentarios del tipo "no tengo trabajo, pero con el  dinero de la indemnización voy a poner un negocio" o "ya no quiero trabajar para nadie, ahora trabajaré para mí". Lamentablemente, estas son las que terminan emprendiendo los negocios de los que hablaba al comienzo.

¿Por qué fracasan?
Porque comienzan su negocio por una necesidad personal y no por una necesidad del mercado, que es quien DEFINITIVAMENTE tiene la última palabra.
Es mucho más común escuchar: "Soy peluquero, así que montaré una peluquería" que "Aquí la gente no tiene dónde cortarse el pelo, está claro que lo necesitan, montaré una peluquería"

La primera expresión parte de una decisión/ necesidad /habilidad personal, mientras que la segunda responde a una necesidad del mercado, que es el que determinará el éxito de mi negocio.

Como emprendedores, SIEMPRE debemos recordar que:
“EL MERCADO ES EL REY Y HAY QUE OBEDECER
 LO QUE ÉL DICE”

¿A qué me refiero por mercado? 
A la diferencia entre oferta y demanda, lo que indica el número de nuestros clientes potenciales.

Poca Oferta / Mucha Demanda = Mayor número de clientes potenciales ( por ende, mayor probabilidad de éxito)
√ Mucha Oferta/ Poca Demanda = Menor número de clientes potenciales (por ende, mayor probabilidad de fracaso)

Aunque se trata de una fórmula muy sencilla, la mayoría de los que comienzan un negocio ¡nunca la aplican!

A veces también ocurre que creemos que nuestra idea es  tan genial y novedosa que tenemos el éxito asegurado. No la comentamos con nadie para que no la copien, y la tenemos tan bien guardada que, cuando por fin la difundimos, encontramos que obviamente nadie la conoce. 
Por eso no nos dimos cuenta a tiempo de que nuestra propuesta era tan innovadora que NO HABIA MERCADO PARA ELLA.
¿Sabes por qué no tiene mercado? 
Porque no hay demanda.
¿ Y por qué no hay demanda si es algo tan genial? 
Simplemente, porque no se conoce lo suficiente.
Piensa en ello: ¿Cómo puedes necesitar o querer comprar algo que no sabes que existe?
Las grandes empresas se gastan verdaderas fortunas en hacernos conocer sus productos nuevos, para crearnos una necesidad que llevará a una compra posterior. Saben muy bien que, si no los conocemos, sencillamente no los compraremos.

Para concluir haciendo honor al título de la nota, voy a darles...
 5 RAZONES POR LAS QUE NO DEBES INVERTIR TUS ÚLTIMOS AHORROS EN PONER UN NEGOCIO:

 Por PROBABILIDAD ESTADÍSTICA. La probabilidad de fracaso es mayor que la de éxito. Si arriesgas tus últimos ahorros tienes muchas probabilidades de quedarte sin NADA, poniéndote en grave riesgo a ti y a tu familia. 

 Por una CUESTIÓN DE FOCO. Si has pensado más en lo que TÚ sabes hacer que en  lo que el MERCADO necesita, tus probabilidades de fracaso aumentan aún más.

 Por el TIEMPO DE MADURACIÓN. Si no eres capaz sobrevivir al menos un año (más en épocas de crisis) sin que el negocio obtenga beneficios, no es buena idea destinar a esto tus últimos ahorros. Ten en cuenta que, en general, no sólo no conseguirás beneficios sino que tendrás que soportar pérdidas. 

 Por FALTA DE VISIBILIDAD. Si tu idea o producto es tan novedoso que nadie lo conoce y no dispones de fondos para realizar una campaña publicitaria, nadie se enterará de lo que ofreces y vas directo al fracaso. 

 Por FALTA DE INFORMACIÓN. Por último, pero no menos importante, no dediques tus últimos ahorros a un negocio si desconoces quiénes son tus  competidores (siempre hay alguno, aunque sea con un producto sustituto que puede reemplazar al tuyo), y quiénes son tus clientes potenciales, los que comprarán tu producto. 

Con este artículo no pretendo ser pesimista, sino aportarte una dosis de realismo para añadir a tu equipaje de emprendedor. ¡Espero que te resulte de utilidad!


Verónica Deambrogio

martes, 4 de febrero de 2014

"Cómo las Creencias sobre el Dinero Influyen en Nuestra Manera de Hacer Negocios"

Probablemente conozcas a alguien que describirías como un “as” de las ventas. Una persona que por su locuacidad y simpatía parece capaz de venderle hielo a los esquimales o abrigos de piel a los caribeños. Hasta puede hacerte creer que necesitas un gato como animal de compañía, aunque con sólo pensarlo se desate la reacción alérgica en todo tu cuerpo.

Son personas con un talento nato para las ventas, un don y dominio de la palabra que, simplemente, vende.

Yo conozco alguien así. Es una amiga muy cercana que, haciendo caso de su talento, se dedica a las ventas como comercial independiente de productos nutricionales.

Dadas sus habilidades y la excelencia del producto que comercializa, sería sencillo asumir que “está forrada”, “gana muchísimo dinero” o está muy cerca del éxito. En este caso, nada más lejos de la realidad.

¿Y sabes por qué? Por sus creencias sobre el dinero. Lo que ella piensa sobre el dinero afecta negativamente a su desempeño y, a pesar de que es excelente consiguiendo ventas, es malísima haciendo negocios.

Déjame explicarlo mejor.

Para mi amiga el dinero es algo necesario, pero siente que acumularlo o perseguirlo es de personas avariciosas o codiciosas. Cree que, si te gusta lo que haces o te resulta muy fácil, es injusto que encima te paguen por ello, porque eso sería como estar engañando a otra persona.

Y… ¡Hay que verla cuando le deben dinero! Según ella, cada uno debería ser consciente de sus deudas y obligaciones y hacer todo lo posible por saldarlas, por lo que reclamar deudas o exigir que te devuelvan un dinero prestado es algo, simplemente, impensable e inaceptable.

¿Y si no recuperas tu dinero? “¡Ya se encargará la vida de que pague por ello!”, responde ante mi insistencia cuando se enfada, disimulando la culpabilidad que siente al no ser capaz de afrontar sus miedos y la vergüenza que le provoca reclamar lo que es suyo.

Otras veces deja aflorar su vena altruista y responde que ella no lo necesita tanto como la persona a quien se lo ha prestado, haciendo caso omiso de la mala actitud de su deudor o de la buena vida que se está pegando a costa de su préstamo.

Para que lo entiendas mejor: mi amiga vende, y mucho más que la mayoría, superando cualquier promedio. Pero como todos sabemos que una venta no concluye cuando la otra parte ha dicho que sí, sino cuando efectivamente se ha cobrado, es ahí cuando puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que es pésima haciendo negocios. ¿Quieres que te de algunos ejemplos?

- Si percibe que algún producto suyo es un poco “caro” o que la persona está gastando demasiado, ofrece descuentos sin que se los soliciten y, por ende, sin que los aprecien.

- Inventa nuevas formas y facilidades de pago sin ninguna necesidad, incluso cuando el cliente tiene intención de pagarlo en efectivo.

- Confunde el deseo de los clientes con una necesidad y entrega sus productos sin tener pactada una fecha o forma de pago, dejando ese hecho al azar o a la buena voluntad del comprador.

- A veces hasta recomienda productos alternativos más baratos pero… ¡de la competencia!

- Se empeña en gastar lo que le ingresan sin control alguno, dejando los libros de caja como una mera decoración accesoria a su biblioteca.

Aunque su actitud con respecto al dinero te parezca ridícula,  poco profesional  y hasta  infantil, no deja de ser lógica y coherente con sus pensamientos. Para mi es claro que está equivocada y que tarde o temprano sus actos la llevarán a la ruina financiera pero, ¿acaso no es coherente su fuerte desapego hacia el dinero, si lo considera como algo malo o de personas avariciosas?

¿Sería lógico que administrara bien su dinero, llevara prolijamente sus cuentas y buscara rentabilidad a su negocio, cuando no valora siquiera el tiempo que dedica a su trabajo?

¿Realmente la crees capaz de reclamar una deuda sin sentir vergüenza por ello, por el sólo hecho de que es su dinero y le ha costado mucho esfuerzo conseguirlo?

Yo creo que no. Lo cual es lamentable, porque el dinero no es más que un medio que nos permite pagar las cosas importantes para nosotros, que nos asegura la tranquilidad mental y el bienestar de nuestra familia. Si lo despreciamos como medio, o lo tratamos como un fin en sí mismo, estamos confundiendo su verdadero valor o significado.

¿Acaso no debería tener ningún valor el tiempo que dejamos de dedicarle a nuestra familia o a nuestros hobbies por… trabajar? Si menospreciamos el dinero que obtenemos a cambio de ese tiempo, simplemente estamos menospreciando también todo lo demás.




Por eso quiero dejarte una reflexión para finalizar:

Lo que piensas es lo que eres.
Lo que creas merecer es lo que recibirás.
No puedes dar lo que no tienes.

Y recuerda:

Tus creencias definen tus pensamientos.
Tus pensamientos definen tu actitud.
Tu actitud define tus acciones.
Y tus acciones definen…tu destino. 

Tú eliges.

Verónica Deambrogio

Articulo publicado originalmente en "En Clave Positiva" el blog de Gregorio Delgado

lunes, 3 de febrero de 2014

BUSCAMOS PERSONAS FUERA DE LO COMÚN


Si eres una de esas personas dispuestas a cambiar el mundo, escríbenos a mail@educacionfinancieraparatodos.com y ¡te lo contamos todo!

Un abrazo!

viernes, 31 de enero de 2014

Mis metas financieras para el 2014

Cada inicio de año tengo un ritual en el que, a la vieja usanza, tomo un lápiz y un papel y escribo mis metas financieras para el año que comienza. Luego, en una especie de reunión de petit comité,  mi marido y yo discutimos cómo llevarlas a cabo.

Como yo soy autónoma y mi marido no, en nuestro hogar él es el responsable de los ingresos fijos, mientras que yo lo soy de los variables; por eso es muy importante que sea realista con nuestras metas financieras, si al final del año quiero sentirme orgullosa de haberlas cumplido.

Para ser sincera, cuando hace algunos años comencé con este ritual mis metas eran más deseos o sueños que objetivos reales, y solían incluir aumentos de más del 100% en mis ingresos, obtención de rentabilidades altísimas de mis inversiones y compras de bienes de consumo que, en realidad, no necesitábamos renovar.

Con los años,  los fracasos en la consecución de mis metas me enseñaron varias cosas que hoy quiero compartir contigo, esperando ahorrarte años de planificaciones infructuosas.


1) LA VIDA ES REAL: SÉ REAL

A mí me gusta soñar, imaginar todas las situaciones que me gustaría vivir y disfrutar visualizando la alegría que siento al conseguirlas; por eso, cuando cada año escribía mis metas financieras básicamente... soñaba.

Después, con el correr de los meses, la realidad me despertaba sin un mapa, un plano o una manera de conseguirlas, y terminaba el año desilusionada pensando que (a lo mejor) había exagerado un poco al escribirlas.

Con el correr del tiempo, me di cuenta que el problema no era que soñaba demasiado, sino que planificaba mal el tiempo que me llevaría conseguir mis sueños.

Para darte un ejemplo: si quieres adelgazar 10 kilos es irreal (y nada saludable) pretender hacerlo en un mes, como también lo es pretender aumentar tus ingresos todos los meses un 200% de un día para el otro. A menos que estuvieras al borde de una oportunidad que antes no habías decidido aprovechar, escribir esa meta financiera no es real ni viable y sólo te llevará a fracasar.

Yo descubrí que no era cuestión de poner el porcentaje de incremento al azar, ni tampoco el que se me cruzara por la cabeza según me sintiera optimista o pesimista, sino que determinar cuánto dinero más quería ganar cada año dependía de algunos factores muy importantes, como:

1)  Tiempo y esfuerzo que estaba dispuesta a dedicar de más con respecto al año anterior (nada es gratis, todo ingreso extra conlleva un sacrificio extra también).

2)  Posibilidades reales de crecimiento de mi mercado o de la situación laboral (posibilidad de obtener nuevos clientes, de ascender o de obtener premios, incentivos, etc.).

3)  Oportunidades a mi alcance que pudiera aprovechar ese año (buscar un segundo empleo, vender cosas que no utilizo, etc.).

4)  Reducir mis gastos. Sí, porque a veces no nos damos cuenta de que podemos contar con más ingresos simplemente bajando nuestros gastos.

Reflexionar sobre esos cuatro puntos me ayudó a escribir unas metas financieras más realistas, para satisfacer el intenso deseo de ganar más dinero que siento cada nuevo año :-)

Otra cosa muy importante que aprendí al escribir mis metas financiera es que…

2) DOS PIENSAN MÁS QUE UNO.

Como se habrán imaginado, por deformación profesional en casa yo llevo las finanzas y me encargo de todo lo que se refiere a nuestro dinero y nuestro patrimonio familiar. Solía cometer el error de pretender llevar todo esto yo sola, sin consultarle en absoluto a mi pareja. Aunque yo me llevaba  los méritos cuando todo salía a la perfección, esta práctica no es nada recomendable y no la aconsejo: no te permite conocer los enriquecedores puntos de vista de la otra persona ni lograr un verdadero compromiso de todas las partes implicadas, que sentirán que no han sido tenidas en cuenta en las decisiones (¡lo que no deja de ser cierto!)

Obviamente, las decisiones de consumo cotidianas no necesitan una reunión familiar ni un  absoluto consenso, pero cuando se trata de decisiones que afectan a toda la familia, es la familia la que debe decidir, ya que es la que se verá afectada o tendrá que hacer esfuerzos o sacrificios extras.

En este punto, si tienes hijos mayores de 6/7 años, es importante que los incluyas en las charlas familiares y que entre todos determinen una meta financiera “familiar”, como podría ser ahorrar dinero para un viaje a un lugar que todos deseen. Así todos se sentirán más responsables, comprometidos y motivados para conseguirla.

3)     MENOS ES MÁS

Por último, aprendí que mi lista no era más importante por la cantidad de metas financieras que contenía, sino por la calidad de las mismas. Con los años, sé que sólo puedo lograr las metas que verdaderamente motivan mi corazón, no mi cerebro, aunque éstas parezcan las más convenientes y razonables: sólo lo que deseo verdaderamente con el corazón me lleva a ponerme en acción.

Para finalizar mi consejo para que  logres tus metas financieras de este año es: Haz que sean reales, decídelas en familia y... ¡que valgan la pena!

Te deseo un feliz 2014, lleno de metas financieras cumplidas.


Verónica Deambrogio

Ps: Si te ha gustado este post... sigue todos mis artículos mensuales en MI DINERO: Tu Revista de Finanzas Personales que es #gratis! 

viernes, 31 de mayo de 2013

¡Estamos de cumpleaños! ¿Festejamos?

Hola!

Hoy quería compartir contigo la alegría que siento al cumplir dos años con MI DINERO: Tu Revista de Finanzas Personales. Este proyecto que nació como una idea, hoy se ha convertido en una sólida y próspera realidad de la que estamos orgullosos porque cada vez son más hogares a los que ayudamos a descubrir los "secretos del dinero".

También aprovecho para agradecer a los 2104 suscriptores que nos siguen mes a mes, y a las cientos de personas anónimas que descargan los números de la revista.

Gracias por acompañarnos y como muestra de nuestro agradecimiento hemos lanzado un desafío Mi Dinero, del 3 al 9 de Junio 2013, que puedes seguir a través de Twitter con el hashtag #desafíoMd en donde te puedes ganar ¡fabulosos premios!.




ENCUENTRA LA INFO en http://minidocs.es/desafiomd.html


Ah me olvidaba, el "Número 25 Especial Aniversario" de Mayo lo puedes descargar #gratis pinchando aquí 


www.revistamidinero.com


¡Saludos y nos leemos muy pronto!

miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Tu hijo/a mira mucha TV? ¡Enséñale a administrar el tiempo por sí mismo!

Hola!

Aquí estoy de nuevo. Esta vez quiero contarles una experiencia personal (¡y un truco!) que yo empleo con mi hija de casi cuatro años.

Como algunos sabrán, tanto en Addkeen como en Educación Financiera para Todos, sentimos pasión por las finanzas personales y la educación, porque entendemos que tener educación financiera puede determinar gran parte de nuestra felicidad en la vida diaria (¿acaso no serías más feliz si no tuvieras que preocuparte por el dinero?). Además, para llevarle la contraria al dicho "En casa de herrero, cuchillo de palo", en mi casa aplico todo lo que sé con mi hija, a quien, cariñosamente y con todo el amor del mundo, uso de "cobaya" o "conejito de indias" :-)


Los que son padres sabrán que hay dos momentos bastante críticos para un niño pequeño: "Cuando tiene sueño y no quiere irse a dormir" y "Cuando hay que apagar la televisión en contra de su voluntad". 

Como no quiero generalizar, porque seguramente ustedes tienen hijos súper obedientes que atienden a sus pedidos a la primera, voy a dirigirme a los otros padres que, como yo, tienen hijos  "sordos selectivos". Es decir, que oyen lo que quieren oír, ignoran nuestro primer pedido sistemáticamente y, en el caso de la televisión, sólo es posible apagarla cuando logramos acceder, o capturar, el mando a distancia.

A mí, como madre, no me gusta gritar ni imponer y trato siempre de dialogar y negociar. Pero, a veces, el diálogo y la negociación acaban, a pesar de mi esfuerzo diplomático, en un llanto inconsolable por querer seguir viendo televisión más de lo que yo considero "saludable" para una niña pequeña. Por eso decidí idear algo al respecto, que no sólo le enseñara a administrar su tiempo sino que además evitará conflictos entre nosotras.

Así que, a continuación, comparto mi solución y experiencia:

¡EL RELOJ TV!

¿Qué es el Reloj TV? 

Una simple caja de cartón donde depositar los tickets de 30 minutos de televisión, en combinación con el temporizador de la televisión que la apaga automáticamente cada media hora.

¿Cómo funciona?

Nuestro ticket casero
Acordamos con mi hija que yo le daría 4 tickets de media hora por día para mirar televisión, y que ella podría administrárselos como quisiera. Mi idea era que tuviera autonomía en sus decisiones y que aprendiera a  administrar sus recursos.

El primer día,  como cabía esperar, usó compulsivamente los 4 tickets por la tarde y estuvo dos horas continuadas en una maratón de Peppa Pig, Gumball, Caillou, George de la Jungla, etc., sin levantarse del sillón. A la noche, como también cabía esperar, lloró desconsoladamente porque ya no podía ver televisión.

El segundo día, ante mi recordatorio de que si usaba todo de una vez a la noche no tendría televisión, sólo uso dos tickets y se guardó los otros dos para después (ante mi sorpresa por una respuesta tan rápida, ¡para qué negarlo!).

El tercer día sólo usó tres tickets porque se le olvidó el cuarto y no le dio importancia. A partir de ahí hasta hoy (una semana después), usa sus tickets tan "sabiamente" que , sinceramente, estoy asombrada de la eficacia de la idea.

Lo bueno del sistema de tickets es que gracias a él mi hija aprendió a:
  • Administrar mejor su tiempo de ver televisión con autonomía.
  • Darse cuenta de que, cuando los recursos son escasos, sus decisiones tienen consecuencias importantes, por lo que hay que meditarlas y no actuar compulsivamente.
A mí, como madre, también me sirvió para:
  • Evitar conflictos (y tener que andar  a la caza y captura del control remoto).
  • Encontrar una forma muy económica de hacerle un regalo que ella aprecie:  "Hoy te regalo un ticket más" :-)
Espero que mi experiencia les sea útil. La próxima vez compartiré mi experiencia "Enseñando valores: la solidaridad"

Hasta la próxima.